Paro total en el subte tras la detención de tres delegados: la CGT y las CTA exigen su liberación
La Policía de la Ciudad detuvo a Néstor Segovia, Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, de la AGTSyP, durante una apertura de molinetes en la Línea B. Segovia fue liberado, el gremio mantiene el paro de subte y premetro y las centrales sindicales reclaman la libertad de los dirigentes.

La detención de tres referentes de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) generó este martes un rechazo unánime de las centrales sindicales y profundizó el conflicto con la concesionaria Emova. Néstor Segovia, Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara fueron arrestados por la Policía de la Ciudad en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B, en medio de una protesta.
Según se informó, los delegados llevaban adelante una apertura de molinetes en rechazo de una sanción que el gremio considera ilegal y que impuso la empresa. Segovia, secretario general de la AGTSyP, se sumó después a los otros dos detenidos. En las últimas horas fue liberado: salió de la comisaría acompañado por un grupo de compañeros. No se informó la situación de Heredia y Dellecarbonara.
Paro hasta la liberación
El sindicato respondió con un paro total de subtes y premetro, que según anunció se mantendrá hasta que los dirigentes recuperen la libertad. Al salir, Segovia anunció el fin de la paz social, expresó su enojo con Emova y confirmó que la medida continúa. «Saquen las tercerizadas del Subte y las suspensiones, a los compañeros de la Línea A le descuentan todos los meses», dijo. Mientras tanto, la zona de la estación Rosas permanece con fuerte presencia policial.
El respaldo de las centrales
La CTA Autónoma, que conduce Hugo Godoy, calificó el hecho como una «detención arbitraria» y denunció la criminalización de la protesta social por parte de las fuerzas que dependen del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Reclamó «la inmediata liberación de Néstor, Facundo y Claudio» y se solidarizó con la lucha de la AGTSyP.
La CGT, por su parte, difundió un mensaje en redes bajo la consigna «Basta de trabajadores detenidos por protestar». Sostuvo que «detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeras y compañeros es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical», y pidió la liberación inmediata y el «pleno respeto de la libertad sindical».
La CTA de los Trabajadores también se pronunció. Su secretario general, Hugo Yasky, y Enrique Rositto firmaron un comunicado en el que afirmaron que la apertura de molinetes se hacía de forma pacífica y «no afectaba el servicio». Calificaron de «inadmisible» que el Gobierno porteño responda «con fuerzas de seguridad y represión» y reclamaron el cese de lo que describieron como persecución y hostigamiento judicial contra la AGTSyP.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, expresó su «enérgico repudio» y habló de una «detención ilegal» que, a su entender, vulnera el derecho constitucional a la huelga. «Luchar no es delito, perseguir y reprimir sí», escribió.
El episodio se inscribe en una tensión creciente entre los metrodelegados y Emova, con la tercerización de tareas, las suspensiones y los descuentos salariales como ejes del reclamo. Con el servicio interrumpido, la liberación de los dirigentes pasó a ser, junto con el rechazo a la tercerización, la principal bandera del gremio.






